El desarrollo de las resistencias y calidad de los concretos se dan durante la reacción química entre el cemento y el agua, en cantidades específicas que dependen del diseño de cada mezcla. Por eso es de suma importancia garantizar que no se pierda contenido de agua por deshidratación de la estructura de concreto que está fraguando, debido a la acción del viento y el sol, por ejemplo.

Es aquí donde se hace necesario disponer de un curador para concreto o membrana de curado que impida la pérdida del agua de diseño, y colabore al desarrollo de la resistencia del concreto.

En otras palabras, como la reacción de endurecimiento es lenta, el factor tiempo permite la evaporación de parte del agua necesaria para la hidratación del cemento, que se traduce en una notable disminución de la resistencia; es por ello que debe mantenerse húmedo el concreto recién colado, “curándolo”. Este proceso puede realizarse manteniendo las superficies mojadas durante semanas, lo cual representa un costo excesivo de un recurso tan importante como es el agua, más el costo de mano de obra.

La alternativa más inteligente es la colocación de curadores de membrana, que cumplan la norma ASTM C-309, como el TS-309 BA de TecnoSagot SA, que se aplica con rodillo o con bombas aspersoras.

El curador es una emulsión blanca o clara base agua, que se coloca sobre un concreto fresco o recién colado. El material es líquido y sirve para evitar que la estructura de concreto pierda demasiado rápido el agua que contiene. Esta pérdida de agua puede provocar fisuras o agrietamientos no deseados, reducción considerablemente de las resistencias de diseño, y disminución de la impermeabilidad, sin desperdicio de agua ni de horas hombre.

El TS -309 BA es capaz de formar una membrana sobre el concreto recién desencofrado o sobre las superficies de losas, previniendo así la pérdida súbita de humedad en la mezcla de concreto y mortero, obteniendo un curado controlado, y eliminando a la vez la necesidad de curar con agua, de manera que nos ayudar a reducir costos y tiempo.

No debe existir acabado ni pinturas de ningún tipo para poder aplicar el producto. Para columnas, vigas, paredes de concreto y otros elementos encofrados, se aplica al momento de quitar la formaleta; en los contrapisos, entrepisos y concreto macizo sin encofrado, se realiza una vez haya desaparecido el agua de sangrado; generalmente de 4 a 6 horas después de colado el concreto. Para otros elementos y repellos, habrá que esperar de 6 a 8 horas para colocar el curador.

El rendimiento está dado por la norma ASTM C-309, y ronda los 5 m2 por litro.